30-jun-2009

HONDURAS ESTA EN LLAMAS



Por Miguel Molina Díaz

Honduras tiene sus venas abiertas, como todos los pueblos latinoamericanos que siguen buscando respuestas a sus requerimientos históricos, pero el caso hondureño es más grave, el país se ve en medio de una crisis política desoladora. Los representantes del stablishment hondureño llevaron a cabo un golpe de estado militar contra el Presidente Manuel Zelaya, para impedir que se pregunte al pueblo sobre la convocatoria a una asamblea constituyente, a través de una encuesta no vinculante. Fueron las fuerzas políticas temerosas al cambio, las que depusieron al mandatario con la complicidad del ejercito. Después orquestaron en el parlamento una parodia para justificar el golpe y con un descaro infinito destituyeron a Zelaya por abandono de cargo. ¡Pero si fueron ellos los que expulsaron al presidente tras secuestrarlo y someterlo con las armas! También secuestraron y agredieron a la Canciller y a los embajadores de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Bloquearon las señales de los medios de comunicación que informaban sobre el golpe y solo dejaron al aire novelas y programas de gastronomía. ¿Cuál es el límite de una derecha desesperada? ¿Hasta que punto los principios de la democracia pueden ser manipulados y tergiversados? Es claro que después de dictaduras autoritarias y gobiernos civiles corruptos en América Latina todavía hay sectores que no logran comprender el significado de la democracia. ¿Como es posible que no se permita al pueblo, real soberano de la nación, emitir sus opiniones y sobretodo expresar su voluntad en cuanto a su propio futuro? Que equivocados están los que piensan que la democracia se reduce a elecciones periódicas y que descarados son los pretextos de la derecha para no perder su dominio político frente a una ciudadanía que esta comenzando a participar y a exigir cambios profundos. Y en ese sentido habría que preguntarle a Michelleti, nuevo monigote protector de los poderes facticos, y a la Corte Suprema: ¿Que legalidad puede tener la expulsión del legítimo presidente de la república, su sometimiento por parte de militares armados y su posterior destitución absurda? ¡Hasta se inventaron una carta de renuncia! Para marginar la indignación ciudadana incluso llegaron al autoritarismo de imponer un toque de queda. La comunidad internacional, desde Chavez hasta Obama, han repudiado las acciones temerarias emprendidas en contra del Estado de Derecho y del régimen constitucional en Honduras. Creo que esta será la prueba de fuego para la comunidad internacional, demostrar que más allá de los fervores del ALBA, los pueblos de este continente estamos dispuestos a cambiar el destino que nos impusieron los defensores del Statu-Quo, que no vamos a tolerar los caprichos de una clase política que por décadas fue incapaz de garantizarnos condiciones de vida dignas, y que sobretodo nada podrá detener a los ciudadanos y ciudadanas organizados en su decisión de cambiar la historia. Zelaya es uno de los muchos hombres y mujeres que encendieron el fuego del cambio en Honduras, ahora esa llama será indetenible.

miguelmolinad@gmail.com

18-jun-2009

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN



Por Miguel Molina Díaz

¿Es libre la libertad de expresión? ¿Es la prensa la única que la merece y ejerce? ¿Qué tan objetiva e independiente es la prensa? Estos son algunos de los cuestionamientos que deberían servir como punto de partida en el debate sobre la libertad en el Ecuador. Frente a los acontecimientos recientes que han evidenciado un conflicto entre el Conartel, como autoridad estatal, y Teleamazonas, surge la necesidad imperiosa de analizar estas dos posiciones contrapuestas que en ambos casos son preocupantes. Por un lado Teleamazonas es la escenificación de un periodismo sesgado, que innegablemente representa intereses corporativos y defiende poderes económicos de facto. Sus más notables presentadores de noticias son inminentes actores políticos que no solo expresan opiniones sino que a través de su línea editorial nos imponen supuestas verdades absolutas incuestionables. Conspiran desde su espacio y con toda su fuerza en contra de un gobierno que amenaza sus intereses. Violaron expresamente la disposición lograda por los grupos de protección a los animales en el sentido de no transmitir imágenes taurinas en los horarios de mayor sintonía, y ciertamente que develaron sus intenciones de desprestigiar al régimen con la noticia de un falso centro clandestino de conteo electoral. Pero, ¿es Teleamazonas el único medio que transmitió imágenes sangrientas de toros? ¿Acaso el noticiero TC Televisión, que está bajo administración estatal, no transmite imágenes sangrientas de crónica roja? La ciudadanía está en la obligación ética de exigir de los medios de comunicación un periodismo serio, respetuoso y honesto, que defienda la democracia y promueva la deliberación en el país. Debemos combatir las prácticas oprobiosas de la prensa corrupta, pero no debemos tolerar y mucho menos auspiciar que desde un organismo estatal se busquen pretextos ridículos para perseguir a una cadena televisiva, por más parcializada y absurda que está sea. Intentar censurar a los Simpsons y luego Dragon Ball para demostrar que no se procede con dedicatoria es inaudito. ¡Por favor! Esa pretensión gubernamental es inaceptable. Por todo esto es urgente que los ciudadanos comunes recuperemos nuestra libertad de expresión, aquella que en ningún caso puede ser representada por Teleamazonas, para discutir en el verdadero espacio público y con nuestras diversas visiones cómo construir nuestro país. El cambio de los medios de telecomunicación no debe lograrse desde el poder sino desde la ciudadanía. Ni siquiera les corresponde a los tres ex presidentes oportunistas que se dicen defensores de la libertad de expresión. Esa es la democracia profunda y radical que debe caracterizar a la nueva izquierda para no caer en el abuso y en la intolerancia.

miguelmolinad@gmail.com

07-jun-2009

THE UNITED NATIONS




By Miguel Molina Díaz

The historical antecedents which resulted in the creation of the United Nations begin with the Congress of Vienna in 1814. It was a conference of ambassadors who represented European states, which after 25 years of Napoleonic wars, wanted to give order to the devastated continent fortifying the monarchies. The ambassadors met for 8 months and the result of their work was 100 hundred years of peace; this period was called the Concert of Europe. This was one of the first international agreements achieved in order to establish world peace. In 1914, Franz Ferdinand, the Arch-duke of Austria-Hungary was killed by a Serbian terrorist and that was the pretext used to start the war for the world’s hegemony. When the war was over the countries who won created an organization called the Society of Nations and its objective was to guaranty the peace by writing the world’s constitution. The winners established strong punishments to Germany, and their Society of Nations didn’t cover all the existent nations. Those were the main mistakes that provoked the Second World War in 1939, which caused the death of around 60 million people. The war ended after 6 years, because of the surrender of Germany, after which the Allies tried to re-organize the world.

On October 24th, 1945, the United Nations were officially created during a convention held in San Francisco, USA. The organization was established to maintain peace and security in the world. Today the UN has 192 members and is the biggest international organization in the world. It is run by the General Secretary, the General Assembly and the Council of Security. This last one is the only entity whose resolutions are to be obligatorily applied by the members, and also the only one that is able to intervene in bellicose conflicts. The main office of the United Nation is located in New York City and its General Assembly meets once a year. The International Court of Justice is the judicial entity of the United Nations; it has to mediate in states’ conflicts and the members have the obligation to accept their resolutions. The court is located in The Hague and it is formed by 15 magistrates.

It is very clear that the United Nations are not doing a successful job despite they could stop a third world war, because the right of veto of the G5 is an antidemocratic method used for the convenience of those countries. For this reason the UN wasn’t able to stop Vietnam and Iraq invasions, so we all have to reorganize and reconstruct our organization of peace.

26-may-2009

MAESTROS Y PROFESORES



Por Miguel Molina Díaz

El proceso de evaluación de los docentes que prestan sus servicios en la educación pública comenzó a pesar de las amenazas y berrinches de los inconformes. La conclusión más importante que podemos sacar de este acontecimiento es que el Magisterio cuenta con dos tipos de profesionales: los profesores comunes y los maestros. Los primeros son todos aquellos que conciben a la educación como la labor cotidiana que tienen a su alcance para recibir un sueldo mensual, cumplen con impartir un programa de estudios obligatorio sacando el mínimo provecho de los temas y reducen a calificaciones cuantitativas las capacidades y potenciales de sus alumnos fomentando la educación memorista. A ellos les tocó ser profesores y solo son eso; por esta razón temen delatarse en las pruebas de conocimiento y prefieren protestar contra una iniciativa que consideran “neoliberal.” No soportan la idea de que sus estudiantes, los que reciben sus clases diarias, puedan participar como evaluadores. A Diego Puente, Presidente del Consejo Estudiantil del Colegio Mejía a quien con amenazas y amedrentamientos intentaron silenciar por atreverse a hablar a favor del proceso de evaluación, habría que preguntarle si esos profesores que defienden el statu quo de la educación en el país practican la tolerancia, la libertad de pensamiento o el respeto a las opiniones ajenas durante sus clases. Los Maestros verdaderos enseñan por vocación, saben que no existe una verdad absoluta y que siempre se puede llegar más lejos con el Conocimiento. Investigan, estudian y planifican para brindar a sus estudiantes una formación de primera con la esperanza de cambiar la realidad de la patria y del mundo a través de la ciencia. Ellos no tienen miedo a las evaluaciones, de hecho las buscan porque están conscientes de que los resultados que estas arrojen no solo les ayudará a mejorar como maestros, sino servirán para que el sistema educativo nacional sea repensado en beneficio de los jóvenes y de ellos mismos. Es indignante que los profesores inconformes sean tan hábiles para organizar protestas y ruedas de prensa en contra de las evaluaciones pero no demuestren el mismo entusiasmo en sentarse a estudiar, como lo hacemos todos los estudiantes del país. Y es que deben entender que nuestra educación no es negociable; el Estado tiene la obligación de proporcionarnos todas las condiciones de calidad y calidez para formar Bachilleres capaces de crear, inventar, incursionar y competir académicamente, con conciencia ética, cívica y ecológica. Resulta también extraño que un gremio de los que se dicen críticos al sistema no se hayan dado cuenta que sus falencias se deben a la irresponsabilidad de dirigentes que poco o nada les importó el desarrollo del país desde siempre. Tenemos derecho a una educación moderna, laica, incluyente que radicalice la democracia en todos los espacios y acorte las desigualdades sociales. ¡Basta de alimentar las canonjías de quienes tienen secuestrada la educación pública con fines partidistas! ¡Llegó la hora de que los jóvenes vigilemos y apoyemos el proceso de evaluación para hacer la Revolución Educativa!

miguelmolinad@gmail.com

18-may-2009

ALICIA YÁNEZ COSSIO


Realizada por: Miguel Molina Díaz

Alicia Yánez Cossío (Quito, 1928), una de las más prolíficas escritoras ecuatorianas de los últimos tiempos, llegando a ser la novelista que más obras a publicado en nuestro país, “Cuxirimay Ocllo” es su 13 novela. Me concedió una entrevista en su sencillo departamento del barrio La Floresta de Quito. Entre recuerdos de épocas pasadas y la esperanza de un mejor porvenir para la conservación del mundo, doña Alicia me confesó abiertamente sus secretos de escritora.

Doña Alicia, cuénteme ¿cómo escribió Bruna, Soroche y los Tíos?
De pequeña, por mi aversión a los números, prefería las letras y me dediqué a escribir cartas a un abuelo imaginario que vivía en el África. Más adelante, gané una beca para estudiar Periodismo en España y me dediqué a eso. Me inicié como escritora con un cuento llamado Soroche y los tíos, y dos tomos de poesía. Pero Bruna, Soroche y los tíos fue mi primera novela, que se publicó después de que ganó el Concurso Nacional de Novela del diario El Universo, donde participamos muchos escritores ecuatorianos. Sin embargo, la noticia de que el primer lugar había sido otorgado a una mujer y, además, totalmente desconocida, provocó envidia de muchos; hasta llegaron a decir que Bruna era un plagio de Cien Años de Soledad, lo cual es un absurdo. Hasta entonces, yo me había dedicado de lleno a mis hijos y escribía muy poco, pero a raíz de este premio decisivo en mi vida juré, ser novelista.

Usted es de las pocas mujeres escritoras de este país reconocidas a nivel internacional, ¿cómo ve el papel de la mujer ecuatoriana en la literatura y las dificultades a las que se enfrentan como escritoras?
El comienzo fue muy duro para mí, aunque los críticos me dejaron de lado porque me llevaba bien con todos los escritores, tanto de derecha como de izquierda. No fue sino a raíz de “Se que vienen a matarme” que surgieron muchos problemas a este nivel, sobretodo porque se llevó al cine. Ahí me di cuenta de lo difícil que es para una mujer escribir; recibí una serie de ataques terribles, incluso me dijeron que escribo por dinero. ¿Cómo voy a escribir por dinero si yo soy la escritora más mal tratada por las editoriales?

Justamente acabo de leer su novela Sé que vienen a Matarme. ¿Qué la llevo a escribirla?
Nunca me gustó García Moreno. Comencé a cuestionar la cuestión religiosa desde chiquita; cuando hice la Primera Comunión no entendí cómo Dios podía entrar en mí a través de la ostia ni por qué había que comulgar continuamente si Él ya había entrado en mí. Yo preguntaba: ¿cómo es que entra y sale? ¿se choca? Nadie me lo explicaba. En el Colegio Los Corazones, donde yo estudié, había un salón de terciopelo rojo con muebles suntuosos donde no entraba nadie. En una ocasión, me aventuré: a un lado estaba el Corazón de Jesús, normal para mí; pero al otro estaba el cuadro García Moreno. Me encontré con una mirada implacable que me hizo sentir culpable por haber entrado al salón. Desde ahí fue para mí un personaje antipático; además, las monjas nos obligaban a rezar por la beatificación de este señor. Empecé a escribir sobre García Moreno en 1986. Leí un libro sobre él que me llegó al alma, porque le pinta como un esquizofrénico. Años después cayó en mis manos El Santo del Patíbulo, de Benjamín Carrión. Pero yo quería hacer una cosa honrada, así es que comencé a leer un libro en contra y otro a favor, como el de José Mármol, quién impulsó su canonización. Luego de 14 libros sobre el personaje, mi novela fue tomando cuerpo. La publiqué como cualquier otro de mis libros. Como te dije, generalmente la crítica ha sido muy buena conmigo porque no me meto con nadie. La cosa cambió cuando salió la película y eso me parece injusto porque la película no es mía. Fue Xavier Alvarado quien me propuso llevarla novela al cine. Como anécdota te cuento que cuando me preguntí cuánto cobraría por los derechos, yo le respondí: “Xavier, ustedes buenamente me pagarán lo que puedan; por mi parte, estoy contenta de que se haga película”.

¿Qué le quiere decir a la sociedad ecuatoriana a través de una obra tan polémica como la que se basa en la vida de uno de los más controvertidos ex presidentes?
Mi obra es honrada; investigué mucho. Por ejemplo, enseguida después de una parte en que se le ataca, viene otra en donde se le alaba; o en lo del terremoto de Ibarra yo lo subo por las nubes; y lo victimizo en la parte de su dura infancia con una madre tan tirana. El libro fue un cuestionamiento a la sociedad conservadora y prejuiciosa, y a la forma de ejercer el poder. Recibí llamadas insultantes y otras confortantes.

¿Cómo escoge usted a sus personajes cuando va a hacer una novela histórica? ¿Prefiere mujeres?
Por ejemplo, mi novela Y amarle pude salió del nombre de un verso de Dolores Veintimilla de Galindo. Pero no es su poesía lo que me gusta, ya que no soy una persona de temperamento romántico: me enamoré de su suicidio. Llegué a la conclusión de que el suyo fue un suicidio con tinte religioso, porque todo el mundo estuvo en su contra, nadie le quería, le calumniaron, su esposo la abandonó, se encontraba en una ciudad conservadora. En un momento dado, ella se encara con Dios, le dice que no resiste más y se toma el veneno. Y sí, he preferido a protagonistas mujeres porque me chocaba que, en la literatura ecuatoriana, los personajes femeninos tratados por hombres fuesen tan aguantonas, maltratadas y que no se revelaban. Busqué mujeres fuertes.

En los últimos años, usted ha investigado la historia del Ecuador y algunos personajes interesantes (considerados, buenos o malos) para plasmarlos en novelas. ¿Le interesaría sacar una obra con el personaje del momento, que es Rafael Correa?
No me gustan los personajes inmediatos. Me habría gustado en el futuro, después de unos 20 ó 30 años, cuando ya las pasiones se hayan calmado y se pueda admirar la obra. No se sabe en qué va aparar todo este proceso. Sin embargo, a mí me gusta Correa porque es el que más cambios ofrece y yo, por mi temperamento, tengo la necesidad de transformaciones. Veo un mundo horrible, desquiciado, desesperante, y quisiera un cambio total. Desde el punto de vista de la conservación, vamos a la ruina. ¿Hasta cuándo puede existir en el mundo gente que vive soslayada en la miseria, sin redención y sin soluciones? Yo soy una mujer de izquierda, pero no de la izquierda ecuatoriana, que detesto, porque es una corriente que se basa en resentimiento y oportunismo, no en ideología. La obra de Correa está por verse. Sus problemas son una lengua larga y su egolatría; pero él no tiene resentimiento. En cierto sentido, se burla de la clase alta. Cualquier personaje que dirige transformaciones produce reacción y pasiones en la gente. Pero sé que él es un hombre honrado, de mentalidad joven y con proyección al futuro.

El Ecuador al fin supo reconocer su labor cuando el Estado le otorgó una pensión vitalicia hace muy poco tiempo. ¿Le ha ayudado este reconocimiento tardío para escribir de manera más holgada?
A pesar de que pasaron meses sin que me pagaran, me ha ayudado en cierta forma. Claro, si ese premio hubiera llegado hace 20 años me habría ayudado mucho. Ahora ya casi ni salgo de la casa, no tengo mayores gastos; pero cuando comencé, tenía que trabajar para sobrevivir y el tiempo no me alcanzaba para escribir.

¿Cómo se siente frente al hecho de que fue reconocida por el gobierno de Chile con la condecoración Gabriela Mistral antes que con el Eugenio Espejo entregado por el gobierno ecuatoriano, después de haber sido candidata 7 veces a este ultimo?
La condecoración Gabriela Mistral fue el premio más grande que he recibido y fue gratificante. El Eugenio Espejo ya tocaba, ¡después tantos años! Fue una tía del presidente quién leyó mi último libro y le convenció para que me otorgara el premio. Correa me escribió una carta muy linda, pero supe que hasta el momento en que él ya había tomado la decisión los de siempre seguían peleando.

Muchos escritores o potenciales escritores trabajan como profesores, con sueldos que no les permiten desarrollar su obra, ¿qué piensa usted de eso?
Esto nos sucede a la mayoría, llevamos una vida dura. Cuando salí de Cuba con mi familia, perdimos todo. Al llegar a Ecuador éramos la pobreza andante, aunque contamos con el apoyo de mi madre. A pesar de no tener vocación de maestra, me puse a trabajar como tal por un largo tiempo. Más adelante me dediqué a organizar talleres con niños, que me encantaban. En las clases te sometes a un programa, que a lo mejor ni a ti te gusta; mientras que en los talleres se enseña lo que una sabe y se ven los resultados de inmediato. Por otro lado, las editoriales en el país son un caos; nos estafan y, con lo poco que ganamos por nuestros libros, no podemos sobrevivir.

¿Qué temas prefiere al momento de escribir: literatura para niños o novelas históricas?
Me cuesta escribir para niños porque las novelas históricas simplemente fluyen. Pero cuando escribo literatura infantil, tengo presente a los niños delante de mí y eso exige hacer concesiones porque a ellos no se les puede decir todo lo que nos pasa por la mente.

¿En sus inicios tenía algún escritor favorito que le haya inspirado?
Muchos, dependiendo la época. De joven, amaba la literatura española. Cuando empecé a escribir, me identifiqué con Hemingway; luego me dediqué a los clásicos, como Shakespeare, que me apasionan. Cuando estuve en España, entrevisté a Benavente y a Marañon, que son fantásticos. Y claro que leo a García Márquez, cuya novela Cien Años de Soledad quedará para siempre.

¿Como maestra, cree usted que desde los colegios se está impulsando la lectura como medio de expresión y adquisición de conocimientos?

Nada, quienes la impulsan en una forma definitiva son los clubes de lectura, que todavía son poco conocidos. En ellos se lee un libro al mes, que analizan de forma minuciosa.

Los índices de lectura en el Ecuador son notablemente inferiores a los de otros países, ¿a qué le atribuye usted esta falta de gusto por la lectura?
Le atribuyo a los malos programas de literatura en escuelas y colegios del país. La literatura es vivencia, no estudio obligado de novelas difíciles.

Actualmente los jóvenes prefieren la literatura light relacionada con temas de vampiros, magos o amores perfectos. ¿Cuál cree usted que es la mejor puerta a la literatura?
Por experiencia, sé que estos libros de los vampiros están ocasionando un fenómeno muy interesante. Ahora, cuando los adolescentes se enamoran, les es fácil ir a lo sexual directamente. En estos libros se plantea la posibilidad de un amor romántico. Tengo una amiga que está haciendo un estudio a través de encuestas y el resultado de estos libros es un amor sano. Por otro lado, los chicos se dan cuenta de que la lectura no ha sido aburrida sino bonita. Yo no leo esos libros porque ya no soy adolescente, pero creo que son una puerta. Así fue Corín Tellado, que literariamente es una basura porque repite y repite; sin embargo, en una entrevista declaró que se había sentido sido atacada pero que nadie había tomado en cuenta que ella abrió una puerta a la literatura, lo cual es cierto porque, el hábito de leer viene poco a poco. Los libros buenos vendrán después.

¿Qué libros específicamente recomendaría usted como puertas a la literatura para jóvenes?
Cuando yo daba clases y encontraba chicos que me decían que no les gustaba leer, yo apostaba con ellos a que no iban a poder dejar de lado el libro que yo les recomendara. Les daba La Isla de los Hombres Solos, de José León Sánchez, que no es una maravilla, pero envuelve. Lo que a ellos les interese esta bien. Lo que no les recomendaría son libros esotéricos de autores que escriben por puro mercadeo.

De los escritores ecuatorianos, ¿cuál es de su preferencia?
Tal vez Modesto Ponce, cuyos cuentos iniciales me gustan más que sus últimas novelas. Hay muchas escritoras, pero no son muy conocidas. El fuerte del Ecuador es la literatura infantil. Solo el año pasado se publicaron más de 400 libros para niños, lo cual es una esperanza de que lectores en el futuro. Mis libros infantiles de Santillana se venden como cuatro veces más que mis novelas históricas.

¿Cuál ha sido su novela más exitosa?
Bruna, soroche y los tíos, que ya tiene más de 12 ediciones y está traducida ha inglés.

¿Cómo percibe usted su prestigio internacional?
Bastante bien según lo que veo en internet, soy más conocida más en las universidades norteamericanas que en Ecuador, sobretodo entre un grupo de estudiosos estadounidenses que se llaman “ecuatorianistas”. Pero yo no tengo esa facilidad que tienen otros escritores, como Isabel Allende, para auto promocionarse.

¿Le ha llegado el momento de dejar de escribir?
Ya me llegó hace años. Fue cuando me di cuenta de que llevaba una vida sumamente retirada: no se puede escribir si no tienes vivencias, conversaciones y, sobretodo, acontecimientos. Por eso me dediqué a la novela histórica.

¿Cuál fue el momento más difícil que tuvo que enfrentar como escritora?
El más molesto fue cuando me atacaron por Sé que vienen a matarme; pero el más duro fue cuando salió Bruna. Yo era muy joven y que dijeran que en mi primera novela había plagiado a García Márquez fue terrible. Mi reacción no fue pelear, sino de sufrir. Como consecuencia de esto, escribí Yo vendo unos ojos negros, que es un libro que empieza con mucha rabia e iras.

¿A quién agradecería por haberla apoyado durante su carrera?
Por supuesto, a mi mamá, una mujer con una mentalidad muy amplia que me dio mucho ánimo. Después, me case con un hombre extremadamente culto que siempre me apoyó.

¿Qué le dejo su profesión de periodista?
Grandes recuerdos, como mis entrevistas a escritores legendarios. En una ocasión, conseguí una entrevista con Salvador Dalí, quién me puso como condición que estuviera haciendo el amor con su esposa Gala mientras le planteaba las preguntas. ¡Obviamente, esta entrevista no se llevó a cabo !

¿Qué es lo increíble de la literatura?
En mi caso, la literatura me ha servido para no ir al psiquiatra, para enfrentar los momentos duros, desahogarme, superarme y entretenerme.

¿En qué proyecto está trabajando actualmente?
Estoy recogiendo datos sobre Abdón Calderón y Pedro Vicente Maldonado. Recién tengo email, algo que me ayuda mucho en mis investigaciones. También estoy recopilando toda la poesía que yo he escrito para lanzar un libro.

Finalmente ¿qué consejo les daría a los jóvenes que se inclinan por la literatura?
Que empiecen leyendo y, si les gusta escribir, que escriban. Yo veo futuro en la literatura ecuatoriana. Las nuevas generaciones se formaron con la facilidad del Internet y veo seriedad, por ejemplo, en quienes ejercieron el sufragio de una forma tan consciente y responsable. Escribir es tan fácil que solo necesitas lápiz y papel. Al principio, es más fácil escribir sobre lo real porque se tiene como base la investigación. Finalmente, es agradable leer un libro pero, ¡no hay nada como comentar sobre él!

Miércoles, 6 de mayo del 2009